Honduras frente al mundo
Elecciones, historia y el peso de un voto en 2025
Mañana, 30 de noviembre, más de 6.3 millones de hondureños iremos a las urnas a decidir quién llevará las riendas del país durante los próximos cuatro años. Es una elección que no solo pertenece a Honduras: está bajo la mirada del mundo, de Washington, de organismos internacionales, de los mercados, del crimen organizado y de la diáspora que sigue soñando con un país al que se pueda volver.
Honduras llega a este momento cansada y dividida:
con una economía estancada, inflación cercana al 5%, una deuda pública que supera los 18 mil millones de dólares, una dependencia extrema de las remesas, instituciones desgastadas y un precedente de fraude que todavía arde en la memoria colectiva.
Por eso estas elecciones no se sienten normales.
Son un punto de quiebre histórico.
Honduras, un país pequeño en el tablero grande
Honduras, aunque pequeña, es estratégica: puente entre continentes, territorio clave en rutas del narcotráfico, base militar estadounidense, punto de interés para potencias que buscan influencia en Centroamérica.
La intervención más explícita llegó esta semana: Donald Trump anunció que indultará a Juan Orlando Hernández (condenado por narcotráfico en EE.UU.) si gana Nasry Asfura, candidato del partido nacional.
Esto no es retórica es interferencia directa en la política hondureña.
Es la confirmación de que el futuro del país no solo se decide aquí, sino en intereses externos listos para torcer la justicia si les conviene.
Los candidatos que disputan el rumbo del país
1. Rixi Moncada: el continuismo de Libre
Abogada, exministra de Finanzas y Defensa, y heredera política del proyecto de Xiomara Castro. Rixi propone:
– “Democratizar la economía”
– Créditos baratos para jóvenes, mujeres y pequeños productores
– Empresas estatales estratégicas como una petrolera
– Reformas constitucionales y judiciales profundas
– Combate a la corrupción desde el Congreso
Representa la continuidad del actual gobierno y una visión con enfoque redistributivo. Para sus votantes, simboliza justicia social. Para sus detractores, incertidumbre económica y concentración de poder.
2. Nasry Asfura: la derecha que entusiasma a Trump
Empresario, exalcalde de la capital y figura poderosa del Partido Nacional. Promueve:
– Economía neoliberal de libre mercado
– Inversión público-privada
– Mano dura contra crimen y extorsión
– 550 mil viviendas de interés social
– Alianzas internacionales alineadas a la derecha global y activar la racha
Pero trae consigo el peso más grande:
doce años de corrupción, narcotráfico estatal y violaciones de derechos humanos del Partido Nacional.
El respaldo explícito de Trump y Milei no solo define afinidad ideológica, sino la posibilidad real de pactos de impunidad, incluyendo un indulto para JOH, que fue declarado culpable de tres delitos de narcotráfico, que JOHder.
3. Salvador Nasralla: el centrista anticorrupción
Ingeniero, presentador y figura pública por más de 40 años. Su agenda incluye:
– Crear una comisión internacional contra la corrupción (modelo CICIG)
– Modernizar la infraestructura
– Reducir la burocracia
– Recuperar la agricultura nacional
– Generar empleo formal
– Transparencia institucional
– Ruptura de relaciones con regímenes autoritarios
Nasralla es visto como una opción intermedia: institucional, anticorrupción y pragmática. Para muchos, es una salida razonable ante la polarización Libre–Nacional.
4. Nelson Ávila: la alternativa soñada pero no viable
Economista, académico y político de pensamiento estructural. Propone:
– Educación de calidad
– Apoyo a emprendedores
– Moneda centroamericana referenciada al oro
– Corredor ferroviario transoceánico
– Sistema de salud renovado
– Cultura de paz
– Integración centroamericana real
Es la opción más visionaria y socialdemócrata. Pero en Honduras, sin maquinaria política, ningún sueño llega a Casa Presidencial.
El fantasma del fraude son las heridas que nunca sana
El país todavía recuerda la noche del apagón en 2017.
Todavía recuerda a JOH proclamándose presidente tras cifras que cambiaron sin explicación.
Todavía recuerda los muertos en las protestas.
El fantasma regresó.
Se filtraron 26 audios entre:
– una consejera del CNE
– el diputado nacionalista Tommy Zambrano
– un hombre vinculado a las Fuerzas Armadas
Se hablaba de:
– cómo influir resultados
– cómo manipular conteos
– cómo operar estructuras partidarias
Un déjà vu peligroso.
El Ministerio Público lo llamó “asociación ilícita”.
La oposición lo llamó “campa del miedo”.
El pueblo lo llamó “otra vez”.
Honduras en la política internacional: la ambivalencia ante Israel y Palestina
El conflicto Israel–Palestina expuso la falta de rumbo en política exterior.
– El gobierno condenó los ataques de Hamás el 7 de octubre.
– El Partido Nacional expresó apoyo absoluto a Israel.
– Manuel Zelaya acusó a Israel de masacrar palestinos.
– Cancillería condenó ataques a civiles de ambas partes.
La postura hondureña fue un collage de opiniones.
No hubo coherencia estratégica.
Y aun así, todo quedó opacado por la pelea interna por la elección del fiscal general, reflejo de un país atrapado en su propio laberinto.
Como dijo un analista:
“Esas expresiones no tienen impacto ni interno ni externo. Solo revelan el caos político que vivimos.”
Doce años de corrupción documentada en el nuevo milenio
Durante los gobiernos del Partido Nacional (2010–2021), Honduras vivió un saqueo sistemático. Solo los casos documentados suman más de:
9,500 millones de lempiras robados
(aprox. 385 millones de dólares).
A continuación, les dare una síntesis clara de las cicatrices que siguen vivas:
Y puedes aprender mas dando seguimiento al link en cada noticia.
1. Caso Pandora
– Se desviaron 282 millones de L (≈ 11.5 millones USD)
– Participaron 38 personas: diputados, funcionarios, operadores
– Dinero de Agricultura se usó para financiar campañas políticas
2. Trans-450
– Proyecto de más de 1,200 millones de L (≈ 49 millones USD)
– Financiado por préstamos internacionales
– Nunca se terminó
– Quedó como obra abandonada y deuda heredada
3. Caja Chica de la Dama
– La ex primera dama sustrajo 16 millones de L (≈ 650,000 USD)
– El dinero terminó en cuentas personales
– Se usaron ONGs falsas para ocultar los movimientos
4. Desfalco del IHSS
– Se desviaron 6,399 millones de L (≈ 260 millones USD)
– Medicamentos adulterados (“pastillas de harina”)
– Muertes de pacientes
– El fraude más criminal de la historia reciente
5. Caso Hermes
– Desvío de 120 millones de L (≈ 4.9 millones USD)
– Pagos irregulares a 11 funcionarios y 77 periodistas
– Propaganda ilegal para el Partido Nacional y JOH
Estos son solo algunos.
Faltan narcoaviones, narcojueces, narcoalcaldes, ejecuciones extrajudiciales, pactos oscuros.
Por eso, cuando Trump interviene para favorecer a Asfura y anunciar un indulto para JOH, no es política internacional.
Es una amenaza directa a la justicia hondureña.
¿Qué significa votar mañana?
Votar mañana no es escoger entre izquierda, derecha o centro.
Es escoger entre tres caminos históricos:
1. Continuar con Libre, con una visión redistributiva pero con retos claros en seguridad e institucionalidad.
2. Regresar al Partido Nacional, con el riesgo enorme de impunidad, corrupción y retrocesos.
3. Apostar por un centro anticorrupción, con enfoque institucional y una economía pragmática.
Yo, por ejemplo, creo que en Honduras no han sido ejecutados con estructuras sólidas ni transparencia real.
Mi voto es por Salvador Nasralla, porque es la vía más sensata para frenar la corrupción, rescatar las instituciones y estabilizar el país sin entregar el poder a quienes ya lo destruyeron.
Nelson Ávila sería mi elección ideal.
Pero Honduras no está lista para un proyecto tan avanzado sin antes reconstruir su base institucional.
Honduras en 2025: la elección más importante de una generación
Mañana Honduras decide su rumbo inmediato, pero también decide su relación con el pasado.
¿Repetirlo?
¿Enfrentarlo?
¿Superarlo?
El país merece más que sobrevivir.
Merece justicia, empleo digno, salud real, educación pública que funcione, seguridad sin militarización y un Estado que deje de ser botín.
Cada voto mañana es una pequeña grieta en la estructura vieja.
Una señal hacia lo que podríamos construir.
Una decisión íntima que, en conjunto, puede cambiar la historia.
Honduras merece un futuro distinto.
Quizás mañana demos el primer paso.









